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                               El crudo forma una capa delgada sobre la superficie del agua e impide el paso de la luz solar.

Las autoridades estadounidenses debaten en estos días cómo poner freno al derrame de petróleo que comenzó la semana pasada en el Golfo de México, cuando se hundió la plataforma de perforación Deepwater Horizon.
Si bien aún es temprano para calcular el impacto ambiental de este accidente, muchos creen que podría tratarse de uno de los peores desastres ecológicos en Estados Unidos.
Para tratar de entender el daño que éste y otros derrames de crudo pueden ocasionar en el medio ambiente, BBC Mundo conversó con Ricardo Aguilar, Director de Investigación de Oceana Europa, una organización que trabaja en la protección y recuperación de los océanos del mundo.

¿Qué daños concretos causa un derrame de petróleo en el medio ambiente?
El impacto que causa de forma inmediata es que crea una película sobre la superficie marina que impide la entrada de la luz en el agua. Dentro del ecosistema marino hay diferentes especies, como es el caso de las algas, que necesitan la llegada de la luz para poder realizar la fotosíntesis. Si esto no ocurre, muchas de ellas pueden morir.
Después, tiene lugar una contaminación aguda, que puede llevar incluso a la muerte de muchos organismos, porque los contaminantes de los compuestos del crudo son tremendamente tóxicos.
A más largo plazo, el derrame provoca años en el sistema reproductivo y de alimentación de todos los organismos del ecosistema marino.

¿Cuáles son los ecosistemas más afectados por un derrame de petróleo?
El vertido se pegotea a las plumas de las aves y les hacer perder su protección contra el frío.
Los más afectados suelen ser los ecosistemas que dependen de algas y plantas. Las praderas marinas suelen verse muy afectadas. También los arrecifes de coral, porque muchas de las algas que viven en simbiosis con los corales pueden morir. Sufren, sobre todo, las especies que viven fijas en el sustrato como las esponjas -y los corales también- que no pueden huir frente a una agresión de este tipo.

 

                                                                                           


Otras especies que sienten el efecto son las que viven en la parte superficial del mar, como las tortugas, delfines y ballenas que tienen que salir a la superficie para poder respirar. Al entrar en contacto con este vertido pueden sufrir obturaciones en las vías respiratorias.
A las aves, por ejemplo, se les impregnan las plumas. Así pierden la capacidad de aislamiento que les da el aceite natural de las mismas y terminan muriendo de hipotermia. Otras veces mueren cuando intentan limpiarse de la contaminación, porque ingieren en el proceso los contaminantes del crudo.

 

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